De mercado a cine… y de cine a espera infinita
El inmueble nació en 1880 como plaza de abastos, obra del arquitecto Carlos Mancha por encargo de Ricardo Spottorno. En 1916 empezó a proyectar cine (como Gran Salón Sport); en 1925 lo reformó Lorenzo Ros para dedicarlo de lleno a las pantallas. Es, según la documentación histórica, el edificio más antiguo de la Región de Murcia que se conserva dedicado a la exhibición de películas. Cerró en 2000, pasó por varios propietarios y en 2016 lo adquirió el Gobierno regional. Grado de protección 1 en el Plan Especial del Casco Histórico (Peopch): o sea, patrimonio de los que duelen cuando se caen a pedazos… y también cuando se rehacen mal.
La obra eternizada: concurso, adjudicación… y vuelta a la casilla de salida
En diciembre de 2020 ganó el concurso de ideas el proyecto del arquitecto Pedro Pitarch. En mayo de 2025, Cultura propuso adjudicar la ejecución a la UTE formada por Actúa y Avala (Grupo Hozono Global), con una oferta de unos 5,4 millones de euros y un plazo previsto de 30 meses, según La Opinión de Murcia y La Verdad. Luego llegó el lío de la dirección de obra, recursos ante el TACRC y, cuando por fin parecía que faltaba la licencia municipal…
A finales de septiembre de 2026, la Consejería de Turismo, Cultura y Deportes reconoció que el plan premiado no encaja con la protección integral del Peopch: entre otras cosas, proponía sustituir la cubierta a dos aguas por una plana y prescindir de un entramado de cerchas de madera originales que, tras comprobaciones técnicas durante la licencia, resultan estar en buen estado y deben conservarse. Conclusión administrativa: hay que redactar otro proyecto, y la inversión se eleva hasta unos ocho millones de euros (unos 2,5 millones más). La Consejería habla de «máxima agilidad» para tener el nuevo proyecto «en los próximos meses». Los vecinos, con razón, llevan oyendo variantes de esa frase desde hace una década.
Amianto «extremadamente crítico» y una plaza que pide vida
Mientras el expediente da vueltas, la Asociación de Vecinos del Casco Histórico ha pedido la retirada urgente de la cubierta de fibrocemento con amianto. Su presidente, Juan Luis Quevedo, explicó a Cadena SER (1 de septiembre de 2026) que disponen de un documento regional de diciembre de 2024 que califica el estado de esa cubierta como «extremadamente crítico». Han presentado escritos al Ayuntamiento y a Patrimonio. La Comunidad confirma que el amianto debe salir; lo que no llega es una fecha creíble para empezar a mover piedra… o fibrocemento.
Cuando la administración tarda, el vecindario improvisa el estreno
Aquí es donde la historia deja de ser solo burocracia y se pone de buen humor (el de quien ya no llora porque se le acabaron las lágrimas). En agosto de 2026, vecinos del casco antiguo aprovecharon el cine de verano municipal para proyectar en la propia fachada del Central dos documentales cartageneros (Vestigios de una época y Aquel molino viejo) y la película Ni contigo ni sin mí, con el lema bien visible: «Cine Central ya». Lo contó La Verdad (20/08/2026). El portavoz socialista Manuel Torres ironizó en redes con aquello de la foto que todos esperábamos: «¡El Cine Central inaugurado!». Humor negro de plaza, sí; pero también un diagnóstico clínico del retraso.
Y como una proyección no hace verano eterno, la Asociación Retrovisor, en colaboración con la misma asociación de vecinos, ha lanzado el Cine Club Central: un proyecto comunitario de proyecciones periódicas «que invitan a la reflexión sobre el concepto de vecindario en el propio vecindario». Lo anunciaron en Instagram el 4 de octubre de 2026 (@retrovisor_audiovisual); la siguiente cita apuntaba al 15 de octubre en la sede de la AVV del Casco Histórico. Es decir: si el edificio no abre, el cine —el de verdad, el de gente juntándose a mirar una pantalla— se muda al barrio. Titular posible: Cartagena inventa el cine sin cine. Crítica implícita: impecable.
Qué queda (y qué no inventamos)
A día de hoy, con datos públicos de 2025-2026: el Central sigue cerrado; es propiedad autonómica desde 2016; el proyecto ganador de 2020 se ha quedado corto ante la protección patrimonial; el presupuesto ronda ya los ocho millones; el amianto sigue ahí; y los vecinos, lejos de rendirse, proyectan, reivindican y montan cine club. MC y el PSOE han cargado contra la sucesión de anuncios sin obras. La asociación vecinal resume la petición en tres cosas poco glamurosas y muy sensatas: proyecto viable, calendario e inicio de obras ya.
En Moltissim celebramos el ingenio vecinal —ese que convierte una fachada abandonada en pantalla y un local asociativo en sala de estreno improvisada— y, al mismo tiempo, señalamos lo obvio: un patrimonio catalogado no debería depender de la paciencia infinita del casco antiguo. El Cine Central merece crédito en taquilla, no otro tráiler de «próximamente».
Fuentes: La Verdad (20/08/2026; 30/09/2026); Cadena SER / Radio Cartagena (01/09/2026); La Opinión de Murcia (05/05/2025); Murcia Plaza (30/09/2026); MurciaEconomía (amianto / MC); Wikipedia «Gran Cine Central»; Instagram @retrovisor_audiovisual (04/10/2026, post Cine Club Central).